Desaprobación neta del gobierno y de la oposición: ¿bueno o malo?
Tras conocerse encuestas que mostraron elevadas proporciones de desaprobación en la población, tanto de la gestión del gobierno como de la oposición, posteé, en la noche del 27 de mayo, el siguiente texto en la red social X: “Mal momento para los políticos. Encuestas dan desaprobación neta negativa tanto del gobierno como de la oposición. No está bueno”.
Varios “tuiteros” discreparon con el “no está bueno” del final de mi posteo. Básicamente, (los mejor intencionados) quisieron expresar que esa desaprobación se la tienen merecida unos y otros y que está bueno que lo sepan para ver si reaccionan y hacen mejor sus respectivos trabajos.
Es claro que entiendo ese punto de vista, pero es claro que mi lectura de la situación va por otro lado.
Me refiero, obviamente, a que no es una buena noticia para un país, que sus dirigentes políticos padezcan la desaprobación de sus representados, máxime cuando ello ocurre en los dos bloques en los que se divide electoralmente el país. No se trata de que hay disconformidad con uno y está la alternativa de votar al otro. No hay en el menú otros platos alternativos. Reitero: no está bueno.


